4 de mayo de 2009

Costumbres




Sí, claro, las Ramblas de vuelta.

Recuerdo cuando decidí dejar de golfear los fines de semana...

Los lunes pasaron a tener 50 horas.

6 comentarios:

primavero dijo...

¡Afortunados quienes compartían sus lunes, señora Fallarás!

Admirarla cincuenta horas al día. ¿Cabe mayor felicidad?

Salud.

Anónimo dijo...

Esta bueno, como para gastar un par de suelas. Salud R.

Desafecto dijo...

Mira que he paseado pocas madrugadas de Rambla, de retirada resacosa...!
Más que nada porque no vivía en Barna.
Pero, la verdad es que creo que esas contadas ocasiones me han bastado para compartir su nostalgia.

Las ramblas tienen algo especial. Sin duda.

may borraz dijo...

Nada, hasta que no hagan el "carril-guiri" mejor ni pisarlas.

la chica de los recados dijo...

los lunes 50 horas y los años 700 días.

Janton dijo...

Pero bueno, esto es un escándalo!!

¿Cómo se le ocurrió a Ud. dejar de golfear...?

Eso NUNCA debe dejarse. Se puede (Y hasta se debe) bajar el ritmo, que los años no perdonan por más que se empeñe Font Vella. Pero dejarlo así, de sopetón, por favor!

No me extaña que sufra Ud. esos extraños ataques que la eyectan de la cama y la lanzan a la calle a primera hora de la mañana...

Ande, ande... Vuelva a golfear, y verá como se le pasa...