A veces me aprieta la necesidad de desliarlo todo, de desexaminarlo, de desanalizarlo, de volver a la irracionalidad boba de las certezas. Decirle otra vez adelante, compañero, y esas ideas viejas. Qué risa.
Les he ido poniendo la cabeza, su duda a cada cosa que sucede. Y sucede que algunos días, casi por semana, me reblandece el cráneo la nostalgia de lo emocional, de lo sin fisuras.
Entonces pienso qué dulce el camino de las banderas, grava, qué césped familiar. Y pienso todo ello sin arrepentimiento (un temblor de científicos).
Todo era entonces pura entraña, adhesión empecinada.
Entonces yo leía en voz alta a Benedetti, ¿lo recuerdas?
6 comentarios:
Leer Benedetti,Octavio Paz,Lorca Whitman,Cohen en voz alta cuanto aprendí entonces y seguro que usted todavia no distingue,y ni le importa, un vencejo de una golondrina.....
A falta de simbiosis, parasitismo poetico
Un buen whisky a la memoria de Benedetti.
¿Qué dirían los detectives salvajes de Benedetti? ¿mariquita? ¿bujarrón? maricón seguro que no...
ST
Guapa.
Silvia, te copio el párrafo:
"De hecho –prosiguió imperturbable San Epifanio–, Muerte sin fin es junto con la poesía de Paz, La Marsellesa de los nerviosísimos y sedentarios poetas mexicanos maricas. Más nombres: Gelman, ninfo, Benedetti, marica, Nicanor Parra, mariquita con algo de maricón, Westphalen, loca, Enrique Lihn, mariquita, Girondo, mariposa, Rubén Bonifaz Nuño, bujarrón amariposado, Sabines, bujarrón abujarronado, nuestro querido e intocable Josemilio Pe, loca."
MARICA, PUES.
El ruiseñor tocado por las agujas del reloj, derrama su sangre de palabras como pétalos de rosa y, su polen esparcido engendra más corazones.
Mario, allá, en tu pequeño huerto guarda nos esas manzanas frescas, para cuando nos toque hacer ese viaje desde este mundo aspero y seco.
Rompo una lanza en favor de este poeta, me importa un bledo, si era machote o mariquita, eso lo dejo para quien le preocupe.
Se ha ido
(a Benedetti)
Se ha ido,
a veces, estuvo cerca,
otras,
distante, lejano, vivido.
Se ha ido,
se fue,
apenas un saludo,
una dedicatoria,
un escrito...
pero, cuando lo leo,
me parece cercano,
nada huidizo,
comprometido con la vida,
esa vida que tanto nos están,
y quieren, arrebatarnos.
Sí, se ha ido,
pero, a veces,
no vuelven quienes quisiérmos
a nuestro lado.
En fin, que se ha ido,
que nos ha dejado,
pero, sus palabras y sus vísceras,
iconoclásticas vísceras,
en nosotr@s han quedado.
(Kostas: 19/v/2009)
Saludos, Kris.
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