
Son muy amigos de pedir perdón, los políticos y los altos curas. En los altos curas lo del perdón se entiende más, claro.
Me parece una burla, lo de pedir perdón. Qué frescura, qué manera de irse de rositas, qué barato les sale.
Pide perdón el político. Oiga, no. Si usted ha cometido delito o falta, que lo juzguen, como a todo hijo de vecino. Si usted ha robado, ha sido cómplice, ha callado delito, ha violado, ha torturado, ha encubierto, etc, a juicio. Como los demás.
Si le declaran culpable, pague. Si inocente, a casita. Pero perdón, no, por favor, que aquí no somos ni cristianos ni familia.
4 comentarios:
Tiene cara de hijo de su madre, este de la fotografía. Pero los corderitos que ante su presencia bajan la cabeza, siguen siendo corderitos de lechal.
¿Pedir perdón es poco?
Pues, ¿qué quiere que le diga?...
A mí que pidan perdón por apuntarse la lista del super en la cuenta de gastos, me parece envidiable.
También es verdad que le escribo desde un país en el que los crímenes de lesa humanidad sí prescriben.
http://islacocotero.blogsome.com/images/071016%20El%20Roto%20-%20memoria%20hist%C3%B3rica.png
amen
el problema es que si metieran a todos los politicos, que debieran estar en prision, en la carcel, no habria mapa mundi para alojarlos a todos y todas.
y ya si extrapolamos al gremio de los banqueros...
Oiga,señora Fallarás, ¿yo puedo pedirme un pony?
Que yo recuerde la última vez que alguna oligarquía fue a juicio vivía Robespierre. Y, claro, la cosa era un quítate-tú-que-me-ponga-yo.
En el fondo, el del Gordon, es un gesto noble. Les está diciendo a la opinión pública y la prensa libre (¿qué pasa? yo también se contar chistes): "Vete de aquí, que te vas a hacer daño".
Salud
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