13 de mayo de 2009

Primera crítica

http://www.lavanguardia.es/premium/epaper/20090513/53701909513.html

(Lo reproduzco a continuación, porque no sé si el acceso es libre)

Si sabe usted lo que hace

Cristina Fallarás
Así murió el poeta Guadalupe
ALIANZA
191 PÁGINAS
16 EUROS

LILIAN NEUMAN La autora de Así murió el poeta Guadalupe podría haber sido actriz (en lugar de periodista desde muy joven), de esas que se plantan en escena y se desvanece todo alrededor. La observación no es porque sí. Hasta ahora, siempre había creído que no es muy conveniente conocer al autor de la obra sobre la que se va a escribir (conocí a Cristina Fallarás después de haber escrito sobre su anterior No acaba la noche). Pero resulta que el tono y la intensidad de esta confesión que va convirtiendo todo lo que hay alrededor del libro que se tiene en las manos (y no se suelta) en un mundo que se desvanece, un decorado con figurantes, es totalmente - y divinamente-trasladable a un escenario. Talento natural, se le dice a eso. Quien habla y cuenta su vida a una periodista es una voz que tiene la capacidad de dejarlo a uno callado, absorto y obediente, mientras desgrana paso a paso algo que, sí, podría llamarse confesión. O podría tratarse de esta forma: ya que usted ha llegado hasta mí para extraerme lo innombrable, pues así lo haré. Lo que no está muy claro es si usted sabe lo que hace.

Iniciación a la vida y la muerte
Pero esta voz sí que lo sabe, porque ya lo hizo alguna vez: fue una persona joven y bellísima, y tuvo la inocencia y el arrojo de acercarse al corazón de la miseria moral. Y, así, por soledad o confusión, formó parte de algo que pudo haber sucedido aquí, en España, cuando ya había muerto el dictador. No hay documentación sobre eso, pero la autora apuesta por algo probable.
¿Dónde y cómo se gestaron ciertas animalidades históricas, horrores de lesa humanidad, en Sudamérica? Bien, el peronismo mismo, en Argentina, ya incubaba semillas de horror; las dictaduras en los sesenta, la escuela de Argel, y otra vez dictadores en los setenta… Es un recorrido comprobable, y terrible.
Y claro que sí, que en alguna hermosa casa de Madrid, pudo cocinarse -o al menos macerarse-lo que esta voz narradora, a quien veremos de pies a cabeza, y le conoceremos ya a nuestro pesar - pagando la culpa de no saber qué estábamos haciendo-, nos cuenta a riesgo de su desintegración: una iniciación a la vida y a la muerte, de forma simultánea. Un tratamiento del dolor y la degradación que recuerda, en parte, al de la terrible novela Tarántula, de Thierry Jonquet. Y un estilo que es pura y dura decisión.

11 comentarios:

Guillermo dijo...

Salud por el comentario, Cristina. Mayor ansiedad por encontrar tu libro en estos pagos.

RaúlF dijo...

enhorabuena por esa "crítica"

totalmente de acuerdo con lo que cuenta de ti en persona y del libro.

Creo que voy a releer No acaba la noche ahora de descanso que estoy con exámenes!

Un saludo

#M# dijo...

Muy bien, enhorabuena. No se si lo merece porque no la he leido, pero desde luego que dan ganas de comprarsela. Yo lo haré.

terry dijo...

Bueno, macerar entiendo que sea una jerga de los entusiastas cocineros que se van innovando para mantener la sala grande de un comedor. Pero, entonces, ¿Quienes son los que cada diez años almacenan maceraciones, aceptan los principios de Darwin, como los de Galileo de una forma ortodoxa, para seguir manteniendo el corral lleno? ...Si, era fácil la respuesta. Todos llevamos ese gen, unas condiciones determinaran que esta enfermedad se desarrolle o no.

Esta clase de libros, Cristina, nos pueden invitar a mantener alejados los condicionantes, como medida de prevención.

Salud.

Anónimo dijo...

Primera?? Espero que le sigan muchas mas Es una gran novela que no merece estar en la pila de los 500 libros memos que se escriben por minuto
Josep

Anónimo dijo...

Salud SEÑORA.
Abrazos R.

Microalgo dijo...

No se me quejará, ¿verdad?

Críticas como esa, todos los días. Ahí se las den todas.

Anónimo dijo...

me lo dijo mi mamá y te busqué en internet y me encantó. tiene razón con lo de actriz, pero las de antes, que diría también mi madre.

oye, mi móvil no va.
te quero contar algo, llámame cuando puedas.
un besito.
st

Anónimo dijo...

http://www.losnoveles.net/contenidonove.htm

buenisísima
st

Arturo dijo...

Hola Cristina,

ya tengo tu libro. (por fin tengo tu libro).

Empiezo esta noche a leerlo.

Un abrazo y hasta pronto.

M.Güell dijo...

De grande quiero ser como tú... pero ya llego tarde a dejarme esa melena!

Enhorabuena!