
La vida, accidente, puro azar. No hacen falta paliativos. Duele, pero es. ¡Es!
Un rato largo, el regalo de la existencia. ¿A qué dedicarlo?
Pienso en Vicente Ferrer, ahora muerto. Dicen las crónicas que él la dedicó al prójimo. En cierta manera, la dedicó a ser feliz. A él, eso era lo que le hacía feliz. Tranquilidad de conciencia, formación católica…
Un rato largo, el regalo de la existencia. ¿A qué dedicarlo?
Pienso en Vicente Ferrer, ahora muerto. Dicen las crónicas que él la dedicó al prójimo. En cierta manera, la dedicó a ser feliz. A él, eso era lo que le hacía feliz. Tranquilidad de conciencia, formación católica…
A otros parece que les hace felices luchar por su pedazo de tierra. Y a eso dedican, pues, su existencia, este rato azaroso. ¿Les hace felices? A veces no lo parece.
La tierra, el amor, la entrega, la justicia… Triquiñuelas.
4 comentarios:
Hombre, señora Fallarás, yo admito que la existencia exista pero sólo en su caso y en el de algún otro ser luminoso.
Para las criaturas de los pantanos, ésas a las que los socialdemócratas nos llaman “humanidad”, no es más que una sombra, una ficción, que no lo voy a descubrir yo ahora. En otras palabras, sería, la existencia, el programa de telebasura vespertina ante el que nos embobamos, mientras a escasos centímetros fluye un caudaloso río llamado vida, que nos llevaría lejos de la ciénaga.
Ahora bien, le suplico que no haga trampas con lo de las triquiñuelas dejando fuera de la lista a la felicidad y su búsqueda. Son estas cosas y no otras, las que nos distraen a las criaturillas de lo que hay, del río y de las únicas preguntas legítimas. A saber: si nos acercamos o nos alejamos de él, si cubre, si el agua esta fría y si somos dignos de lanzarnos a él, o no.
Salud.
Muy bien visto.
Una vez más (y van muchas), clava usted el tema en su justo contexto, según mi criterio, claro, que es el que más me importa, claro.
De todas formas, me permitiré hacer una matización.
Hay diferencia entre una Santa Teresa de Calcuta, que se recrea lamiéndo pústulas, y recogiendo de las calles y lavando cadáveres, y que medra en la miseria y la putridez de la sociedad como las larvas en el ataúd, y por otro lado, los Vicente Ferrer, que seguro que se resignaría a vivir sin pobres, aunque eso le dejase para mirar obras.
Y ya que estoy lanzado, dire: me cago en la Caridad Cristiana, que es una variante mía muy resumida de todo esto que nos ocupa.
A ver si lo entiendo. si te dedicas a temas sociales cobras una mierda porque claro es tan bonito..... Pero aun hay otra vuelta de tuerca. Si ademas tu trabajo te hace feliz (a ratos) resulta qeu no lo haces por un convencimiento racional sino por remordimientos judeocristianos. Permitame mandarla una miajita mas alla de Trebujena querida señora.
A veces hay que mirar la vida por encima de las las gafas de la intelectualidad y ver con sencillez lo que es bueno de lo que no lo es .
Si no lo hacemos acabaremos confunidendo la obra de los Ellacuria, Sobrino y Romero con la "Obra" de Escrivá de Balaguer que que solo se ayuda a ella misma.
Sera que no estudie con los curas...
JSP
Sea por lo que sea, bendito quede, ese hombre.
Los hay que les da, para ser felices, por invadir Polonia, por ejemplo.
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